Pastoral de la Calle

Pastoral de la Calle

“Abrir el corazón a cuantos viven en las más paradójicas experiencias existenciales”

La Pastoral de la calle San Alberto Hurtado visita a personas en situación de calle, quienes viven en condiciones de vulnerabilidad social extrema. En el caminar nos vamos encontrando con diferentes realidades  que nos interpelan. Esta misión nos hace “tocar”  formas de vida que nos lleva a detenernos a reflexionar y luego seguir camino para dar ayuda a las necesidades de quienes conocemos al salir al encuentro.

Nuestra misión se realiza los domingos principalmente, pero se extiende el resto de la semana,  se centra en transmitirles el mensaje del Evangelio (con hechos concretos de fraternidad o compartiendo lecturas de la Palabra) aquellas personas que están trabajando en la vía pública o viven en situación de calle, o que están parando en algún pasillo del hospital temporalmente o de paso por la terminal de ómnibus por ejemplo. Este momento de encuentro se da en un contexto improvisado condicionado por las circunstancias del momento, compartiendo mates, café, sanguches.

Una acción en concreto es que ya por tercer  año  está en funcionamiento, para periodo de las noches de invierno, el Refugio “Padre Baggio”, con el apoyo de la Municipalidad de San Martín y el aporte incondicional de voluntarios de la comunidad Nuestra Sra del Libano, Nuestra Sra del Carmen  y San Pedro y San Pablo. Este lugar es para proteger del frio a hombres “sin techo” como primer objetivo. En segundo lugar,  desde allí pensamos que puede llegar a  ser un puntapié inicial para a futuro poder plantear y proponer iniciativas  de posibles soluciones para enfrentar  otras problemáticas más profundas  (ejemplo: adicciones).

Gracias a todos aquellos que nos acompañan con la oración, que nos hacen llegar donaciones (tanto de bienes materiales como de tiempo), que nos aconsejan, nos brindan apoyo y asesoramiento antes situaciones que lo requieren.

Así compartimos que cada día todos, agentes pastorales o no,  tenemos un desafío cotidiano para darle sentido a nuestra mirada misericordiosa.

Están invitados a sumarse como voluntarios. todos aquellos que se sientan llamados a acercarse a los hermanos con estas realidades.