¿A qué pensamiento nos remite la palabra templo? Nos hace pensar en un edificio, en una construcción.  A lo largo de la historia el templo es signo de la presencia de Dios en medio del pueblo. El templo nos debe recordar nuestra historia con Dios: cómo me encontró Jesús, cómo Jesús caminó conmigo, cómo Jesús me ama y me bendice.

Valorar el templo como presencia y signo de Dios que camina junto al pueblo nos hace alegrarnos doblemente al ver cómo avanza la remodelación de nuestro querido templo parroquial.

Nuestra parroquia, fundada en 1952 por la comunidad libanesa, ha ido creciendo y fortaleciéndose como referente de variadas actividades de evangelización.  Aún se conserva la realización de la misa con el rito maronita, que se celebra una vez al mes.

Desde aquel año de la construcción del templo, la comunidad fue creciendo y así también la necesidad de ampliarlo. Es por eso que se emprendió esta tarea, con el aporte de muchas personas y familias, también empresas que se sumaron. Entre todos, hoy podemos disfrutar de un templo más amplio y con nuevas funcionalidades.

Remodelación del templo

El proyecto se emprendió a mediados de 2016 bajo la conducción de la arquitecta Dolly García y el ingeniero Javier Giménez con el objetivo de ampliar el templo y en el camino se descubrió que éste también necesitaba un re fortalecimiento de cimientos en las columnas, el pulido y la recuperación de los pisos. Estas reformas además de ganar  capacidad también aumenta la luminosidad.

Un grupo de empleados fueron contrata dos para la construcción gruesa, electricidad y pintura y luego distintos grupos parroquiales de jóvenes y Cáritas han colaborado para con el desarmado y armado del templo y la pintura del mismo y miembros del CAE acompañan la tarea.

Agradecemos el aporte de cada uno de los miembros de esta comunidad y de las empresas que colaboran con la financiación de los materiales.

Vitrales

En el proyecto de la remodelación del templo se han incorporado imágenes de santos y diversas advocaciones de la Virgen María en 26 ventanales con la técnica de “falso vitraux”. Los candidatos fueron propuestos en una encuesta a los miembros de la comunidad.

La realización de los mismos es llevada a cabo por dos artistas de nuestra comunidad Helda Acuña de Ordoñez y Elina Chirino, ambas descubren en esta hermosa y dedicada tarea una forma más de colaborar con la obra de Dios y ponen sus dones al servicio.

Seguimos confiados a la providencia de Dios traducida en los corazones generosos de nuestra comunidad que colaboran y motivan a otros a que lo hagan para concluir  con este sueño de embellecer el lugar físico donde Jesús nos convoca para que podamos embellecer nuestros corazones.