Charbelito  es el niño representante de la comunidad. En este mes nos hace recordar el mensaje del Papa Francisco en la JMJ 2019

Es el ahora de Dios que con Jesús se hace presente, rostro, carne, amor de misericordia que no espera situaciones ideales, situaciones perfectas para su manifestación, ni acepta excusas para su realización. Él es el tiempo de Dios que hace justa y oportuna cada situación, cada espacio. En Jesús se inicia y se hace vida el futuro prometido. ¿Cuándo? Ahora. Pero no todos los que allí lo escucharon se sintieron invitados o convocados. No todos los vecinos de Nazaret estaban preparados para creer en alguien que conocían y habían visto crecer y que los invitaba a poner en acto un sueño tan esperado. Es más, «decían: “¿pero este no es este el hijo de José?”» (Lc 4,22).

También a nosotros nos puede pasar lo mismo. No siempre creemos que Dios pueda ser tan concreto, tan cotidiano, tan cercano y tan real, y menos aún que se haga tan presente y actúe a través de alguien conocido como puede ser un vecino, un amigo, un familiar. No siempre creemos que el Señor nos pueda invitar a trabajar y a embarrarnos las manos junto a Él en su Reino, de forma tan simple pero contundente. Cuesta aceptar que el amor divino se haga concreto y casi experimentable en la historia con todas sus vicisitudes dolorosas y gloriosas.

Extracto de la publicación en la Revista Inmaculada del Líbano – Marzo-Abril 2019