Charbelito  es el niño representante de la comunidad.

En este Octubre misionero, Charbelito nos enseña a recorrer el camino de la misión junto a María:

¡María nos envía! Reina de Misión

Cuando hablamos de misión, no podemos evitar mirar a nuestra mamá María, reflejo de una mujer que siempre fue al encuentro del otro. Aún antes que el mismo Jesús, al llevarlo en su seno y darlo a conocer al mundo, visitó a su prima Isabel ¿recuerdan?

María es Reina de las Misiones, porque ella estuvo presente en el comienzo de la misión, en Pentecostés, junto a los Apóstoles, cuando nacía la Iglesia misionera.

Fue la primera misionera. Hoy, ella continúa dando a conocer a su hijo a los hombres, y es  guía y modelo de los misioneros.

La relación que tiene con Dios es de puro amor. Es un vínculo que la hace servidora… En la expresión “aquí está la servidora”, sin duda corresponde a una relación de amor enorme por parte de Dios.

Hoy continúa la misión de su hijo y es formadora de misioneros. Su amor, su fe y su entrega nos fortalecen. Hoy queremos abrazar a María, la primera misionera, y en ella asentar esperanza para que nuestra vida sea misionera, siguiendo como estandarte a nuestra Iglesia que está hecha para la misión.

Apostemos a transformar nuestra vida con un corazón misionero, que salga de nuestros límites humanos que a veces nos imponemos nosotros mismos para poder dar testimonio de nuestra creencia en Cristo. Darlo a conocer a los demás es lo mejor que nos puede pasar, ¡nos llena de gozo!

“Nos sentimos misionados en María que nos sigue entregando a Cristo donde nosotros estamos, en nuestro ministerio como consagrados, en nuestro lugar de trabajo, en el estudio, entre nuestros amigos, en la familia. De una manera particular la Virgen hoy viene a actualizar aquel mandato de Jesús cuando nos dice «vayan por todo el mundo, hagan discípulas a todas las naciones», y que esta obra no signifique para nosotros un temor de sentirnos sobrepasados por la grandeza de lo que Cristo nos ha dejado, el mismo Jesús se adelanta y nos da la confianza diciéndonos: miren que yo estoy con ustedes hasta el fin del mundo. Esta consigna del evangelio de San Mateo es el gran alivio y la gran confianza. El mandato de Jesús que no nos deja sin su ayuda y sin su presencia y que contamos con su gracia, con su don, con su fuerza y con su Espíritu.”[1]

¡Digámosle SI a María como ella dijo SI a Dios! Y que junto con Jesús, su hijo, podamos amarnos unos a otros, misionando desde un corazón humilde pero lleno de Alegría y Fe.

[1] https://radiomaria.org.ar/programacion/maria-la-gran-misionera/