Como cada 22 de mayo, se celebra el día de Santa Rita. Esta mujer de Dios es patrona de las enfermedades, heridas, problemas maritales, causas imposibles, pérdidas, madres, matrimonios, familia. También intercede por la paz, los casos difíciles y desesperados y las causas perdidas. Bien sabemos que los santos son los amigos de Jesús, los que supieron hacer el bien en el momento oportuno. En este contexto de pandemia, de confinamiento absoluto, tuvimos la posibilidad de pedir la intercesión de esta Santa, buscando imitarla en su confianza entregada a Dios y su capacidad de amar.

Respetando los protocolos propios de este tiempo, el Padre Mariano presidió la misa en su honor el día viernes a las 19 horas en la capilla Inmaculado Corazón de María en La Colonia.

En el marco de la espera de Pentecostés, la Liturgia de la Palabra nos invitaba a reflexionar en torno a la figura de Pedro. Él es interrogado por Jesús: “Pedro, ¿me amas?” y en su respuesta, o su ausencia de ella, cada uno de nosotros somos Pedro, invitados a sentirnos hijos muy amados de Dios y también a amar a su medida.

Al finalizar la celebración, el Padre Mariano bendijo la imagen de Santa Rita la cual, será ubicada en el anhelado salón, proyecto por el que la comunidad trabaja y deja confiadamente en las manos de Dios. La imagen es un obsequio de Justina y Jorge Carrizo, una familia cuyo corazón quedó vinculado a la comunidad parroquial.

Confiados a la intercesión de Santa Rita, dejamos en las manos de Dios Padre los proyectos, intenciones y deseos de las familias del barrio, de la familia Carrizo y de todos aquellos que la tienen dentro de sus santos amigos.

¡Santa Rita, ruega por nosotros!