Lunes 27 de mayo, la familia de Shoenstatt junto a personas de la comunidad se reunieron para conmemorar los dos años de la entronización de la ermita «María, Milagro de Unidad» lugar de Gracia donde nuestra Madre, tres veces admirable, se instala, atrae los corazones, los educa y envía.

Esta ermita fue construida por Rama de Madres y Madrugadores de Schoenstatt.

En este precioso espacio ubicado entre calles Gutiérrez  y  Soldado de la Independencia, vecino al barrio Las Bóvedas y plaza del Olivo Histórico, celebra la misa el Padre Mariano Cinquemani, quien en su prédica nos invita y anima a dejarnos invadir por la gracia del Espíritu Santo, el espíritu de la verdad que como maestro interior nos trae luz, claridad, certeza. Nos invita a que sin miedo nos atrevamos a pedirle que se mueva en nosotros, que actuemos según su voluntad y que como María llena de Él, también podamos renovar y encontrar el sentido a nuestra vida.

Al finalizar esta sencilla celebración que se vivió en un clima de recogimiento, de paz interior, motivados por la fe de cada uno, el Padre bendice una de las imágenes de María que será renovada. Juntos, los presentes, comparten la oración de consagración a la Madre.

¡Oh Señora mía! ¡Oh Madre mía! Yo me ofrezco todo a ti y, en prueba de mi filial afecto, te consagro en este día mis ojos, mis oídos, mi lengua, mi corazón, en una palabra, todo mi ser. Ya que soy todo tuyo, oh, Madre de bondad, guárdame, defiéndeme y utilízame como instrumento y posesión tuya. Amén.