Nuestra parroquia desde hace mucho tiempo acompaña a las familias en el camino de los sacramentos de iniciación cristiana. Dentro de esta tarea, la Catequesis Familiar tiene especialmente la misión de preparar durante dos años a aquellos niños que, habiendo cumplido 9 años de edad, quieren recibir a Jesús sacramentado.

Para ello, y como el mismo nombre lo indica, niños y padres reciben su catequesis, por separado, en un encuentro semanal con sus respectivos catequistas y animadores. Todos los grupos trabajan sobre un material que recupera los pilares de nuestra fe indicados en el Catecismo de la Iglesia Católica: lo que Creemos, lo que Celebramos, nuestra vida en Cristo y la oración.

Los temas que se van desarrollando tanto para niños, como para padres, están fundamentados en la intención de que cada integrante de la familia descubra y reconozca que Jesús es el tesoro de nuestra vida.

Además de compartir estos espacios durante la semana, nuestro gran encuentro es en la misa del domingo, ya que celebramos juntos el amor de Dios por nosotros. Por este motivo nos reunimos en los horarios respectivos de las comunidades que conforman nuestra parroquia: en la comunidad de Santa Cecilia, la capilla Inmaculado Corazón de María, en La Colonia, y la sede parroquial.

Desde hace algún tiempo, al finalizar el primer año de la catequesis, los niños reciben por primera vez el sacramento de la reconciliación. Ya en el segundo año, los chicos se preparan para recibir a Jesús con una jornada especial de oración. Este año se realizó en Monte Tabor, en dos fechas diferentes, para facilitar la participación de más de 150 niños.

Durante los últimos fines de semana de noviembre se celebraron las comuniones. Los niños participaron en cada celebración en las procesiones, las lecturas y la acción de gracias. Además, como familia ofrendaron una caja de leche.

Y para terminar este camino de la mano de María, nuestra madre, el día 7 de diciembre a las 21h. los niños se consagraron a la virgen. En la víspera de la Inmaculada Concepción, todas las familias se reunieron en la Capilla del Colegio San Vicente, junto a los catequistas y animadores para compartir la alegría de recibir nuevamente a Jesús, Pan de Vida.